jueves, 7 de febrero de 2008

To debate or not to debate (9M - 31)

Pasó el Supermartes, pasó el Supermiércoles, y lo que nos deja esta Supersemana es un Supersentimiento de envidia. Envidia sana de los Estados Unidos de América. Creo recordar que son 17 debates los que han mantenido los candidatos demócratas a la Casa Blanca. ¡Diecisiete! Y aquí andamos a machetazos por saber si será la televisión amiga o la enemiga la que difundirá la señal. Intentemos aclarar lo que se está cociendo...

PARTIDO SOCIALISTA. Al PSOE le interesaba plantear el debate con Rajoy por dos razones: porque era su oportunidad de campaña para despegarse en las encuestas... y porque simplemente el plantearlo les otorga un aire de "hiperdemócratas" al que es difícil renunciar. Ahora las encuestas les empiezan a sonreír, ya no es tan necesario el debate.

PARTIDO POPULAR. Al partido de la oposición, en líneas generales, siempre le interesa debatir. Es quien no tiene nada que perder, quien tiene que arriesgar [siempre que no saque 20 puntos de ventaja en los sondeos, claro]. Pero en este caso... parece que el PP no confía en que Rajoy pueda abatir dialécticamente a Zapatero. Perdió en el último Debate sobre el Estado de la Nación.

Lo que acabamos de exponer son sólo patrañas. La Democracia y los votantes merecemos que los políticos dejen a un lado los remilgos y los intereses, que se sienten a una misma mesa... y que nos digan qué van a hacer con España. Sobre todo, que no tengan miedo a que queden grabados [véase el vídeo adjunto] sus compromisos.

2 comentarios:

drewig dijo...

Es lo que tienen las hemerotecas, fonotecas, videotecas y otras "-tecas" variadas... Mentir es pecado. Tendrían que prohibirlo los obispos....

Testigo dijo...

Y además mentir da taaaaanta pereza...